jueves, 14 de junio de 2018

LO QUE DEJO ATRÁS

A veces me detengo y me doy vuelta. Intento rastrear mis pasos, el camino que dejé atrás. Encuentro zapatos, cenizas, pequeños huesos, extrañas piedras con forma de lágrima, medias que no combinan el color.

DÍA DE CLASE

El maestro pidió el cuaderno al niño. El niño se lo entregó y el maestro pudo ver que solo había garabatos y dibujos sin sentido.
-¡Usted es un irresponsable! –gritó el maestro-. ¡Vaya a la dirección!
El niño asintió con gesto cansino, el gesto del que conoce bien la terrible distancia que separa la infancia de la adultez. Se levantó del pupitre con extrema delicadeza, se alisó los bigotes y salió del aula.

SPLEEN CANIBAL

Bruno abrió los ojos y vio un pequeño japonés que lo estaba cortando en pedazos.
-¿Qué se supone que hace?
El japonés sonrió y le cortó una pequeña porción de cuerpo que devoró en segundos.
Quizás no entiende el idioma, pensó Bruno. Luego se echó hacia atrás. Se sentía cansado, le dolía la cabeza.
Pensó en decirle al japonés que hiciera menos ruido al masticar.

MAIZ

Chicas blancas miran hacia el abismo. Nadie las empuja, pero se balancean como si fueran a caer. El viento sopla sobre los campos de maíz, el sol es del color de la sangre.
Chicas blancas ríen y juegan en el borde del abismo. Se escuchan extraños gritos a lo lejos, como murmullos que se pierden con sólo pensarlos. ¿Cuándo alguien recordará? ¿Cuándo vendrá la siega a llevarlo todo?
Chicas blancas ocultan el abismo en sus vestidos cuando vuelven a casa. El viento sopla sobre los campos de maíz, el sol es del color de la sangre.

ALGO QUE NO VIMOS EN TV

Éramos alguien y ahora somos una elipsis. Los que no saben salir de acá, los que no son de acá. Ayer había alguien que dijo que iríamos hacia un sitio que tenía un nombre que parecía tener sentido, pero ahora solo vagamos por desiertos que desconocen nombres y está el viento y está la arena y está el sol que quema y no importa y el que había hablado está en silencio y camina lejos de todos. Y los huesos que la luna blanquea nos hacen sentir pequeños. Los animales se ríen en la distancia y otros trazan círculos a nuestro alrededor. Y somos nadie y hay algo hermoso en ser nadie, porque los alguien de este mundo no conocen lo que es el desierto, ni lo que habita en él, ni lo que vive, ni lo que muere. Ni lo que es de acá, ni lo que ya no quiere salir de acá.

CONTAR LA HISTORIA

Tengo todos mis Frankesteins y saben a caramelos que nadie probaría. Hay una historia detrás del romance y del asesinato, pero ¿quién será la víctima que la cuente? Esperemos a la serpiente, ella apagará las velas y nos dirá lo que pudo haber pasado. Todo es show: humo y espejos.

ENTUMECIDO

Ella era una poesía que no comprendía, un mundo sin cartografiar. Y yo solo vagaba por costas de naufragios. Detrás de la sonrisa, todos somos tontos. Pero ella era un millón de estrellas y yo el universo que se apagaba. Una sonda vagando hasta destruirse en su cuerpo de todo.

HOY

Hoy fue el último día sobre la Tierra. Y luego todo fue a blanco. Un espacio de palabras que no dijimos. Y lo peor: todas esas que sí dijimos. Y ahora está el silencio y un terciopelo de nada flotando sobre lo que no queda. Algo que no puede escucharse. Un corte que no sangra.

MOVIMIENTO

Estos dulces sueños, estos dulces paraísos. Ojos que no ven la velocidad del dolor. El pragmatismo de las caídas. El fracaso del movimiento. Somos estática, somos estáticos. La postal llega cuando volvimos. Nos encontramos a nosotros. Y no nos reconocemos como los que fuimos.

TIEMPO DE ESCLAVOS

El esclavo se siente feliz y cumple sus tareas con más eficiencia. Todos pueden notarlo en la casa. Aún cuando recibe los latigazos, sonríe pleno. Cuando le preguntan la razón de su bonanza, responde que le han dicho que en el futuro tendrá una cadena más larga. Y repite: Futuro.

jueves, 7 de junio de 2018

SATORI

Desde el suelo busco respuestas que me permitan estar de pie frente a las preguntas que flotan por el techo. Pero solo logro aferrarme a una lámpara incierta cuya luz se apaga y como un koan pretende enseñarme algo que solo se aprende estrellándose el pie contra una mesa ratona.

VAMPIRO

¿Voy a recordarme si te vas? ¿O solo soy una bala invisible que recorre una herida sucia como la sangre que busca encontrar su cuerpo con el aire? ¿Voy a recordarte si te quedás? ¿O sólo somos una estaca aferrada al vampiro que nos negamos a matar de una buena vez?

PLACEBO

El amor ha llegado al pueblo. Salen a recibirlo. Dejan las casas vacías. Encuentran que solo llega un viejo en un carruaje con tónicos para todos los males. Cuando regresan decepcionados encuentran que todo ha sido robado. Beben el tónico. Agua y placebo. El amor prometido.

HOY NO ES HOY

Guardan los juguetes pero dejan las pistolas de plástico afuera. Se preparan para el duelo. Se disparan haciendo ruido con la boca. La rutina es conocida. Caen exagerados. Se levantan después. El sepulturero hace cajas que tira al mar. Hoy fue otra ilusión que se dijo al espacio.

DÍA DE COMPRAS

Las manzanas están envenenadas, todos lo saben y en el mercado las venden muy caras porque son las mejores aunque nadie regresa por más. Hoy no tengo hambre, porque la casa está vacía y no hay ruidos y las cortinas están cerradas. Pero mañana, quizás tome mi bolsa de compras.

SE APAGA

Estrella perfecta, se enciende y se apaga. Es mi suerte, no hay ninguna razón. Mirones de ventanas que pisan el jardín. Ella se desnuda, sabe que es invisible. Atrapen a los malos, sin saber cuál se disfraza y cuál dice la verdad. Llenen cárceles de hologramas, luego duerman.

UN TIPO CON SUERTE

Escapó de la cárcel y regresó a su casa. Un pequeño ambiente donde vivían sus cincuenta familiares. La mayoría de los cuales lo odiaba y no veía la hora de matarlo por la espalda.

RISE

Piel tirante, la sangre de maquillaje. Muñecos armados entre cables y espinas. ¿Pueden girar sus cabezas? El mecanismo se desarma. Falta un corazón. Traigan la sonrisa del que acecha. Risas en el asilo vacío, la infancia de los esclavos. Pájaros negros para alzar al nuevo hombre.

DIAMANTE

Aún recuerda cuando creía que todos los diamantes brillaban. Pero luego llegó el tiempo cuando supo que hay formas que solo son sombras. Palabras de fuego cruzado y prisiones. Se dice que se lo veía caminar más lento, como si temiera pisar pequeñas plantas, lágrimas afiladas.

EL VUELO

Cruza las nubes, aletea atormentado por la seda de sus sueños. No conoce el llanto que va minando sus pies que lo impulsan. La luz lo hiere, pero la noche lo entumece. El hombre es escándalo y sorpresa. No busca destino, desconoce el llanto y solo puede escapar hacia adelante.

CUANDO LLEGA

Cuando llega el tiempo nadie lo recibe. Se tiene que quedar en la puerta, quizás bajo lluvia o frío. No le ofrecen un té o secarse. Prefieren hablar en la sala, discutir a los gritos. No hacer nada. Como si eventualmente no fuera a tirar la puerta abajo y presentarse todo junto.

ROTO

La aguja dibuja un corazón, un ojo. Recuerdo todo y es polvo y es nada. Y hay enfermeros y chamanes junto a mi cama. Mi dulce sueño, ya te conocí. Y ahora el aire se va y yo solo conozco de tierra. Crece en mí, árbol de silencio. Estoy donde empecé, en la madre de mi aliento

DULCE CONDICIÓN

La palabra no dicha, el confort del cuerpo como algo ajeno. Hay un crepúsculo apareciendo en los costados de la luz. ¿Por qué mis manos tiemblan en un parpadeo? Respiro para despertar y aún así mis ojos están cerrados. Siento todo a mi alrededor. Esto es nada, esto es un día que alguien olvidó. Una plegaria que no fue escuchada, un ángel que tropezó en sus nervios. Desde el principio al fin, hay un camino sin migajas, sin pájaros, sin brujas, sin casas, solo huérfanos mendigando por dulces engaños.